3 cosas que puede hacer para ayudar a su hijo a evitar las caries

3 cosas que puedes hacer para ayudar a tu hijo a evitar el deterioro de sus dientes

Como padre, se trata de ayudar a sus hijos a crecer sanos. Pero hay algunos obstáculos que pueden dificultar eso. Una en particular es la caries, que podría interferir con su desarrollo dental.

Una infección bacteriana, la caries dental destruye el tejido dental y si no se trata podría llevar a la pérdida de dientes. Esto podría descarrilar gravemente el desarrollo normal de un niño, incluso si se trata de uno de sus dientes primarios (“de leche”). Por eso, prevenir la caries o tratarla rápidamente cuando se produzca debería ser una de sus principales prioridades para la salud dental de su hijo.

Aquí hay tres cosas que puede hacer para minimizar el riesgo de caries de su hijo.

Empieza la higiene oral pronto. Su mejor defensa contra la caries es limpiar diariamente los dientes de su hijo de placa dental, una fina película de bacterias y partículas de comida que es el principal factor de las enfermedades dentales. La mejor manera de hacerlo es con el cepillado y el hilo dental, así que empiece a realizar estas tareas con su hijo tan pronto como le empiecen a salir los dientes. La higiene oral también es importante antes de que salgan los dientes: simplemente limpie las encías del bebé después de amamantarlo con un paño limpio y húmedo para reducir las bacterias en la boca.

Empieza las visitas al dentista temprano. A la edad de 1 año, la mayoría de los niños ya tienen bastantes dientes, por lo que es el momento recomendado para programar su primera visita al dentista. Esta y las siguientes visitas no sólo apoyarán sus esfuerzos de remoción de placa, sino que también le darán a su dentista la oportunidad de detectar cualquier problema dental emergente. Las visitas tempranas también pueden ayudar a sus hijos a acostumbrarse a ver al dentista, reduciendo las posibilidades de que desarrollen ansiedad por las visitas al dentista más adelante.

Evita “la descomposición del biberón”. El azúcar es una de las fuentes alimenticias favoritas de las bacterias causantes de la descomposición, por lo que si se restringe la ingesta de este carbohidrato, se puede reducir el riesgo de descomposición. Además de limitar los bocadillos y dulces azucarados, asegúrate de hacer una cosa más: elimina el azúcar del biberón de la noche o de la siesta. Los padres a menudo acuestan a los bebés para dormir con un biberón lleno de líquidos azucarados como el jugo, la leche o la fórmula. Evita dar la botella o asegúrate de que sólo contenga agua.

 

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