Un problema común que puede surgir al planificar la colocación de implantes dentales es la falta de hueso en el maxilar o en la mandíbula. Afortunadamente, gracias a la tecnología y técnicas modernas, muchas veces es posible superar este obstáculo.
Índice
Técnicas en implantes dentales con poco hueso
Cada vez son más frecuentes los casos de pacientes que llegan a nuestra clínica con implantes mal colocados por odontólogos sin la formación o experiencia adecuadas o que han utilizado materiales de mala calidad. Esto puede ocasionar infecciones, dolor o resultados estéticos insatisfactorios, existen diferentes técnicas para los pacientes que tienen este problema:
Regeneración ósea
En algunos casos es necesario remover implantes y comenzar el proceso de regeneración de hueso y encía. Somos expertos en este tipo de intervenciones complejas y nuestros doctores están altamente cualificados y experimentados para realizar este tipo de retratamientos. Los pacientes pueden confiar en que tendrán éxito con los nuevos implantes. Para colocar implantes en casos de pacientes con poco o nulo hueso, utilizamos técnicas de regeneración ósea. En situaciones en las que no hay suficiente hueso maxilar después de la pérdida de una o más piezas dentales, la regeneración ósea nos permite crear estabilidad ósea para la colocación de implantes dentales.
Injerto de hueso

En la Clínica Dental David Cardona, una de las técnicas más utilizadas para la reconstrucción de los maxilares en conjunción con la colocación de implantes es el uso de injertos óseos. Cuando el déficit óseo es significativo, a menudo recomendamos el uso de injertos para recuperar la integridad morfológica de los maxilares y proporcionar un volumen suficiente de hueso para alojar los implantes. Esta técnica suele emplear injertos autólogos, es decir, extraídos del propio paciente, ya que no generan rechazo. Se trata de una de las técnicas más comúnmente utilizadas para la regeneración ósea debido a sus excelentes resultados.
Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRGF)
La técnica del Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRGF) se basa en la regeneración natural de tejidos y es una opción sencilla para colocar implantes dentales sin hueso. Consiste en el uso de la sangre del propio paciente para obtener plasma enriquecido y luego introducirlo en la zona a tratar, lo que reduce la inflamación y acelera la recuperación. La técnica PRGF ofrece varias ventajas, como la aceleración de la regeneración natural, la estimulación de la cicatrización de heridas, la mejora de la osteointegración del implante y los tejidos blandos y un proceso de recuperación más rápido y menos doloroso.
Ventajas de las técnicas utilizadas en los pacientes con poco hueso
- Permiten reconstruir el hueso
- Son la mejor opción para pacientes jóvenes ya que permiten la colocación de implantes a pesar de que se pierdan nuevos dientes años después de la cirugía de injerto o implante de hueso.
- Recupera la función masticatoria de la boca.
Cosas a tener en cuenta antes de realizar el tratamiento

Antes y después de la colocación de implantes, se lleva a cabo una completa exploración periodontal por parte del periodoncista, junto con una profilaxis con ultrasonido, curetaje dental o raspado y alisado radicular selectivo en las zonas necesarias, eliminación de manchas y pulido de tinciones. Además, se utiliza la máquina Airflow con clorhexidina o bicarbonato para eliminar la placa bacteriana supra y subgingival y se aplica fluorización en los dientes.
También se proporcionan instrucciones específicas de higiene para cada paciente y se les brinda una pequeña formación para que puedan mantener la salud periodontal en el hogar.
Pérdida de hueso en la boca: por qué ocurre y qué esperar de un injerto
El hueso que sujeta los dientes se mantiene mientras trabaja. Se pierde sobre todo por tres motivos: porque falta un diente y esa zona deja de recibir carga al masticar, por la periodontitis, que destruye el hueso alrededor de las raíces, y por infecciones o extracciones complicadas. Llevar muchos años una prótesis removible apoyada sobre la encía también lo va reabsorbiendo.
El injerto de hueso se hace con anestesia local, así que durante la intervención no duele. Los días siguientes es normal notar molestias, algo de hinchazón y, a veces, un pequeño hematoma, que van a menos con los cuidados que te indicamos. La vuelta al trabajo depende del tipo de injerto y de tu trabajo: te lo decimos en la valoración, antes de empezar.
Llama a la clínica si el dolor o la hinchazón aumentan en vez de bajar a partir del tercer día, si notas mal sabor o pus, si salen por la herida granitos del material de injerto o si tienes fiebre: pueden ser señales de que el injerto se ha infectado y conviene revisarlo cuanto antes. Que un injerto falle no es lo habitual, y cuando pasa se puede volver a intentar una vez curada la zona.
Preguntas frecuentes sobre los implantes con poco hueso
¿Siempre se pueden poner implantes aunque haya poco hueso?
En la mayoría de los casos hay una técnica adecuada (regeneración, injerto, PRGF o implantes inclinados), pero es la valoración con escáner 3D la que confirma qué opción encaja en tu caso.
¿De dónde sale el hueso de un injerto?
Según el caso, puede ser hueso del propio paciente o material de injerto biocompatible; ambos se integran con el hueso existente durante el periodo de cicatrización.
¿La regeneración ósea alarga mucho el tratamiento?
Añade una fase de cicatrización antes o durante la colocación del implante, así que el tratamiento completo dura más que un implante estándar, pero es precisamente lo que hace posible un implante estable y duradero cuando falta hueso.
Tratamientos relacionados en Zaragoza: Prótesis dentales en Zaragoza · Limpieza bucal en Zaragoza





