Abfracción dental: desgaste en el cuello del diente

Dentista aplicando un producto con un microcepillo en el cuello de un diente inferior, junto a la encía

La abfracción dental es una muesca en forma de cuña que aparece en el cuello del diente, justo al lado de la encía, y que no está causada por una caries. Se atribuye a las fuerzas de flexión que sufre el diente al apretar y morder, casi siempre sumadas al cepillado agresivo y a los ácidos. Produce sensibilidad al frío, retiene placa y, si avanza, debilita el diente. Aquí te explicamos cómo reconocerla, en qué se diferencia de otros desgastes, cuándo hay que empastarla y cómo frenar su avance. Lo explica el equipo de tratamiento del bruxismo en Zaragoza de Clínica Cardona.

¿Qué es la abfracción dental?

Los dentistas la incluimos entre las lesiones cervicales no cariosas: pérdidas de tejido en el cuello del diente que no se deben a bacterias. La abfracción se ve como una muesca en forma de V, de bordes afilados, en la cara externa del diente (la que da a la mejilla o al labio), a la altura de la encía o un poco por debajo.

La teoría que le da nombre dice que, al morder o apretar, el diente se flexiona ligeramente y la tensión se concentra en el cuello, donde el esmalte es más fino. Con millones de ciclos, ese esmalte se microfractura y se va desprendiendo. Hoy se sabe que la tensión sola no lo explica todo: en casi todos los pacientes se suman el roce del cepillo y los ácidos, y por eso se habla de un desgaste de origen multifactorial.

Síntomas y cómo reconocerla

  • Una muesca o escalón en el cuello del diente que notas con la uña o con la lengua.
  • Sensibilidad al frío, al aire o al cepillarte, porque queda al descubierto la dentina, que conecta con el nervio. Te explicamos cómo aliviarla en dientes sensibles: causas y soluciones.
  • Un color más amarillento en esa zona, que es el de la dentina.
  • A menudo, encía retraída en el mismo diente.
  • Puede no dar ningún síntoma y descubrirse en una revisión.

Suele aparecer en premolares, y también en caninos y primeros molares, a veces en un solo diente: el que recibe más carga al morder.

Abfracción, abrasión, erosión o caries: diferencias

Las cuatro afectan al cuello del diente, pero no se tratan igual:

  • Abfracción: cuña profunda y estrecha, de bordes afilados, a veces en dientes aislados. Se asocia a apretar los dientes y a contactos fuertes al morder.
  • Abrasión: desgaste por roce mecánico, sobre todo un cepillado fuerte en horizontal o con cepillo duro. Es más ancha y pulida, y afecta a varios dientes seguidos, con frecuencia más en el lado contrario a la mano con la que te cepillas.
  • Erosión: desgaste químico por ácidos (refrescos, cítricos, vinagre, reflujo o vómitos). Las superficies quedan lisas, redondeadas y brillantes, y también se gastan las caras de masticar.
  • Caries: la produce la placa bacteriana. La zona está blanda, se tiñe de marrón u oscuro y avanza más deprisa. Se trata con un empaste y con medidas contra la caries.

En la práctica es frecuente que convivan dos o tres a la vez en la misma boca.

Causas y factores de riesgo

  • Bruxismo: apretar o rechinar los dientes, de día o de noche, multiplica la carga sobre el cuello. Te contamos cómo se detecta en bruxismo y férula de descarga.
  • Una mordida que no reparte bien las fuerzas, con dientes que tocan antes o más que los demás.
  • Cepillado agresivo, con mucha fuerza, en horizontal o con cepillo duro, y pastas muy abrasivas.
  • Ácidos de la dieta o del estómago, que ablandan la superficie y la hacen más vulnerable al roce.
  • La edad: son lesiones lentas, que se acumulan con los años.

Tratamiento de la abfracción dental

El tratamiento tiene dos partes: frenar lo que la produce y reparar lo que ya se ha perdido cuando hace falta.

  • Controlar la carga. Si hay bruxismo, una férula de descarga hecha a medida protege los dientes por la noche. Tallar o ajustar la mordida para prevenir estas lesiones no tiene respaldo suficiente; se valora caso por caso.
  • Cambiar el cepillado. Cepillo de filamentos suaves, poca fuerza, movimientos cortos desde la encía hacia el diente y una pasta poco abrasiva.
  • Reducir los ácidos, no cepillarse justo después de tomarlos y consultar con el médico si hay reflujo.
  • Aliviar la sensibilidad con pastas desensibilizantes o barnices de flúor aplicados en la consulta.
  • Restaurar con composite o con ionómero de vidrio cuando la lesión es profunda, sensible, retiene placa, debilita el diente o se ve al sonreír. Es un empaste pequeño, del color del diente, que normalmente no necesita anestesia.
  • Injerto de encía si la lesión va acompañada de una retracción importante; a veces se combina con el composite. Más información en encías retraídas: causas y tratamiento.

Un aviso honesto: los empastes del cuello del diente son de los que más se despegan si la causa sigue ahí, porque el diente continúa flexionándose. Por eso no basta con empastar: si aprietas los dientes, la férula es parte del tratamiento.

Preguntas frecuentes

¿La abfracción dental es grave?

No es una urgencia, pero tampoco hay que ignorarla. Avanza despacio; si se deja, la muesca puede hacerse tan profunda que debilite el diente o se acerque al nervio. Vigilarla en las revisiones y frenar su causa suele ser suficiente en las lesiones pequeñas.

¿Hay que empastar siempre una abfracción?

No. Las lesiones pequeñas, sin sensibilidad ni problema estético, se vigilan y se controla su causa. Se restauran cuando son profundas, duelen, acumulan placa o comprometen el diente.

¿Se puede curar en casa?

El tejido perdido no se recupera solo. En casa sí puedes frenar su avance y aliviar la sensibilidad: cepillado suave, pasta poco abrasiva y desensibilizante, menos ácidos y, si aprietas los dientes, la férula que te indiquemos.

¿Por qué se me despega el empaste del cuello del diente?

Porque la zona sigue sometida a flexión y a roce. Suele mejorar al controlar el bruxismo y el cepillado, y al elegir un material más flexible para esa restauración.

Bruxismo y empastes en Zaragoza: primera valoración gratuita

En Clínica Cardona la primera valoración es gratuita y la hace el equipo del Dr. David Cardona Soro (colegiado nº 50001074). Atendemos en dos consultas:

  • Zaragoza capital, calle San Vicente Mártir 17.
  • Tauste, calle San Jorge 20.

En esa cita miramos el cuello de tus dientes, distinguimos si es abfracción, abrasión, erosión o caries y te decimos si basta con vigilar y cambiar hábitos o conviene restaurar con un empaste. Si aprietas los dientes, lo valoramos con nuestro equipo de bruxismo.

Fuentes y más información

Este contenido es divulgativo, no sustituye a la consulta con tu dentista y ha sido revisado por el Dr. David Cardona Soro (colegiado nº 50001074). Las referencias de este artículo:

  • Grippo JO, Abfractions: a new classification of hard tissue lesions of teeth, Journal of Esthetic Dentistry (1991).
  • Peumans M y otros, Restoring cervical lesions with flexible composites, Dental Materials (2007).
  • Consejo General de Dentistas de España: consejodentistas.es