Brackets: los puntos de colores, la resonancia, el día que te los quitan y otras dudas

Sonrisa con brackets metálicos y ligaduras de colores en la arcada superior

Los brackets generan preguntas que casi nunca aparecen en los folletos: para qué son los puntos de colores, si se pueden hacer una resonancia, qué pasa el día que te los quitan o qué ocurre si dejas de ir a las revisiones. Aquí están contestadas una a una, con lo que vemos en consulta en Zaragoza y Tauste.

¿Por qué los brackets tienen puntos de colores?

Brackets metálicos con gomas rosas mientras la dentista ajusta el arco

Los puntos rojos, azules o amarillos que se ven en algunos brackets metálicos no son adornos: son marcas de orientación. Cada bracket está fabricado para un diente concreto y tiene una inclinación y un giro distintos según sea un incisivo, un canino o un premolar, del lado derecho o del izquierdo. El punto de color indica al ortodoncista de qué diente es y hacia dónde va la parte inferior o distal, para pegarlo en la posición correcta.

Por eso el color cambia de una pieza a otra dentro de la misma boca y por eso desaparece en cuanto se pega el bracket: la pintura se limpia o se cae con el uso. Si a los pocos días sigues viendo el punto, no pasa nada; es tinta inofensiva. Otra cosa son las ligaduras de colores, las gomas elásticas que sujetan el arco al bracket y que se eligen por gusto: esas sí se cambian en cada revisión y las escoge el paciente.

¿Qué pasa si tengo brackets y me hacen una resonancia?

Se puede hacer. Los brackets actuales son de acero inoxidable, titanio o cerámica, materiales que no se mueven ni se calientan de forma peligrosa dentro del imán de una resonancia magnética. Lo que sí producen los metálicos es una distorsión de la imagen en la zona de la boca y de la cara, que puede molestar si la prueba es de cabeza, cuello o cerebro; en una resonancia de rodilla o de columna no influyen.

Lo correcto es decirlo siempre al pedir la cita y al llegar a la prueba. Si la resonancia es de la cabeza y el radiólogo lo pide, el ortodoncista puede retirar temporalmente el arco, y en casos concretos los brackets, y volver a colocarlos después. Los alineadores transparentes y los brackets de cerámica no generan ese problema.

¿Qué pasa el día que te quitan los brackets?

La cita dura entre 30 y 60 minutos y no requiere anestesia. Con unos alicates especiales se despega cada bracket con un pequeño chasquido, se retira el adhesivo que queda en el esmalte con una fresa de pulido y se limpian y pulen los dientes. Puede molestar algo la presión y es normal notar los dientes ásperos y muy sensibles al frío durante un par de días, porque el esmalte ha estado dos años cubierto.

Ese mismo día se toman las medidas o el escaneado de la retención: un alambre fino pegado por detrás de los dientes de delante, una férula transparente para dormir, o las dos cosas. Es la parte del tratamiento que la gente olvida y la que decide si el resultado dura: sin retención los dientes vuelven a moverse en los primeros meses.

¿Qué pasa si uso brackets y no los necesito?

La ortodoncia se prescribe con un estudio: radiografías, fotografías, modelos y un análisis de la mordida. Cuando los dientes ya están alineados y la mordida es correcta, no hay nada que mover, y llevar brackets «por estética» no aporta nada: es un tratamiento con molestias, con higiene más difícil y con un pequeño riesgo de descalcificar el esmalte alrededor de cada bracket. Un ortodoncista serio no los coloca sin un diagnóstico que lo justifique.

Distinto es cuando la persona cree que no los necesita y sí: apiñamientos leves que dificultan la limpieza, mordidas cruzadas que desgastan los dientes o huecos que se abren con los años. Ahí el estudio inicial es el que lo dice, y en Clínica Cardona esa primera valoración es gratuita.

¿Qué pasa si tengo brackets y no voy al dentista?

Los brackets no trabajan solos: cada cuatro a ocho semanas el ortodoncista cambia el arco, activa los elásticos y comprueba que los dientes se mueven en la dirección prevista. Si se saltan las revisiones, el arco deja de ejercer fuerza y el tratamiento se detiene; si pasan meses, algunos dientes pueden moverse en direcciones no deseadas y hay que rehacer parte del plan.

Hay además un riesgo que no se ve: con brackets la placa se acumula más y, sin nadie que vigile, aparecen manchas blancas de descalcificación y gingivitis que dejan huella cuando los brackets se retiran. Si por trabajo, estudios o un traslado no puedes seguir las revisiones, lo mejor es decirlo: se puede pausar el tratamiento de forma controlada o coordinar el seguimiento con otro ortodoncista.

Gomas de los brackets: para qué sirven y cómo se ponen

En los brackets hay dos tipos de gomas, y es fácil confundirlas:

  • Ligaduras o ligas: las gomitas pequeñas que rodean cada bracket y sujetan el arco. Las pone el ortodoncista y se cambian en cada revisión; puedes elegirlas de colores, transparentes o blancas. Las claras se tiñen con el café, el té, el tabaco o las salsas con colorante y no se pueden blanquear: se renuevan en la siguiente cita.
  • Elásticos intermaxilares: gomas algo más grandes que se enganchan entre un bracket de arriba y otro de abajo. Sirven para corregir la mordida, por ejemplo para adelantar o retrasar una arcada o para cerrar una mordida abierta, porque tiran de los dientes en una dirección que el arco solo no consigue.

Los elásticos te los pones tú. El ortodoncista te da un esquema con los ganchos donde va cada uno; se estiran con los dedos o con un aplicador y se enganchan primero en un gancho y luego en el otro. Funcionan si se llevan todo el día, quitándolos solo para comer y cepillarte, y se cambian por unos nuevos con la frecuencia que te indique, porque pierden fuerza. Si uno se rompe, ponte otro en cuanto puedas: llevarlos unos días sí y otros no alarga el tratamiento.

Si dudas de cómo van, pide que te lo enseñen en la revisión de ortodoncia.

Qué color de ligas elegir y por qué las últimas muelas no llevan brackets

Las ligas se cambian en cada revisión, así que puedes probar un color distinto cada vez. Algunas pistas para elegir:

  • Para que los dientes se vean más blancos: los tonos oscuros, como el azul marino, el azul rey, el morado o el gris plata, hacen contraste y aclaran el color del diente.
  • Si tus dientes tiran a amarillo: mejor evitar las ligas blancas, las amarillas y las transparentes, que con el tiempo se tiñen, porque resaltan ese tono.
  • Si quieres que se noten poco: con brackets metálicos, las grises o plata se confunden con el metal; con brackets de cerámica, las transparentes o del color del diente, sabiendo que se manchan antes.
  • Colores vivos, como el rojo o el azul eléctrico: van por gusto, y se pueden combinar o alternar en cada cita.

¿Y por qué no se ve un bracket en las últimas muelas? Porque en las muelas de atrás no se pega un bracket, sino un tubo, a veces sobre un anillo metálico que rodea la muela: es la pieza donde termina el arco y desde la que se hace fuerza para mover los demás dientes. Las muelas del juicio no se incluyen en el tratamiento, y las segundas muelas se incorporan cuando ya han salido y el ortodoncista lo considera necesario para que la mordida encaje.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden poner brackets si faltan dientes?

Sí. La ortodoncia puede cerrar el hueco moviendo los dientes vecinos o mantenerlo y alinearlo para colocar después un implante. Lo decide el estudio inicial según cuántas piezas faltan y dónde.

¿Cuánto se tarda en poner los brackets?

Entre una y dos horas en una sola cita: se preparan los dientes, se pega cada bracket con un adhesivo que endurece con luz y se coloca el primer arco. Las molestias empiezan unas horas después y ceden en pocos días.

¿Cuándo salió Invisalign y en qué se diferencia?

Los alineadores transparentes de Invisalign se lanzaron en 1998 en Estados Unidos y llegaron a España a principios de los 2000. Mueven los dientes con férulas que se cambian cada una o dos semanas en lugar de con brackets y arcos; en Invisalign o brackets comparamos las dos opciones caso por caso.

Pide tu valoración de ortodoncia en Zaragoza

En Clínica Cardona la primera valoración es gratuita y la hace el equipo del Dr. David Cardona Soro (colegiado nº 50001074) en dos consultas:

  • Zaragoza capital, calle San Vicente Mártir 17.
  • Tauste, calle San Jorge 20.

Puedes ver los sistemas que usamos en ortodoncia en Zaragoza y lo que cuesta cada uno en precios de los aparatos de ortodoncia.

Fuentes y más información

Este contenido es divulgativo y ha sido revisado por el Dr. David Cardona Soro (colegiado nº 50001074). Para profundizar, puedes consultar a entidades de referencia: