Gingivitis y periodontitis: diferencias, síntomas y tratamiento

Persona bajándose el labio inferior con el dedo para enseñar las encías
Dentista revisando las encías de un paciente en el gabinete

La gingivitis es la inflamación de las encías y es reversible; la periodontitis es su evolución, afecta al hueso que sujeta el diente y ya no se puede revertir, solo frenar. Detectarlo pronto evita perder dientes. Te lo explica el equipo de periodoncia de Clínica Cardona en Zaragoza.

Gingivitis: la fase reversible

Es la inflamación de la encía por acumulación de placa bacteriana. Se nota como encías rojas, hinchadas y que sangran al cepillarse. La buena noticia: con una limpieza profesional y una buena higiene en casa, se cura por completo.

Periodontitis: cuando afecta al hueso

Si la gingivitis no se trata, la inflamación avanza hacia el hueso y los tejidos que sujetan el diente. Aparecen bolsas periodontales, retracción de encías, mal aliento y, con el tiempo, movilidad de los dientes. El daño en el hueso no se recupera; el tratamiento busca detener el avance.

Síntomas que no debes ignorar

  • Sangrado de encías al cepillarte o de forma espontánea.
  • Encías retraídas (los dientes «parecen más largos»).
  • Mal aliento persistente o mal sabor, a veces metálico.
  • Sensibilidad, movilidad o separación de los dientes.

¿Cómo se tratan?

La gingivitis se resuelve con limpieza profesional e higiene. La periodontitis requiere un tratamiento más profundo (raspado y alisado radicular) y, en casos avanzados, otras técnicas, además de un mantenimiento periódico de por vida para que no recaiga.

Por qué importa más allá de la boca

La salud de las encías es la base para otros tratamientos: por ejemplo, antes de colocar implantes u ortodoncia es imprescindible tener las encías sanas.

Factores que aumentan el riesgo

La placa bacteriana es la causa, pero hay factores que aceleran el paso de gingivitis a periodontitis o agravan la enfermedad:

  • Tabaco: además enmascara el sangrado, el principal síntoma de alarma.
  • Diabetes mal controlada: la relación entre encías y glucemia va en ambos sentidos.
  • Cambios hormonales (embarazo, menopausia), que aumentan la respuesta inflamatoria.
  • Predisposición genética: hay familias con más tendencia a la periodontitis.
  • Estrés y algunos medicamentos que reducen la saliva.

Cómo prevenir en casa

La prevención diaria es sencilla y muy eficaz: cepillado dos veces al día durante dos minutos, limpieza interdental diaria (seda o cepillos interproximales), y no fumar. Aun así, el sarro que ya se ha formado solo se elimina con limpieza profesional, por eso las revisiones periódicas completan la prevención casera.

Gingivitis y periodontitis necrotizantes: la forma aguda

Hay una forma de enfermedad de las encías que no avanza despacio y en silencio, sino de golpe y con mucho dolor: la gingivitis necrotizante y, cuando llega a destruir hueso, la periodontitis necrotizante, también llamada ulceronecrotizante. Se reconoce por:

  • dolor intenso en las encías, que aparece en pocos días;
  • las puntas de encía entre los dientes «comidas», como pequeños cráteres cubiertos por una capa grisácea;
  • sangrado al mínimo roce y un mal aliento muy marcado;
  • a veces, fiebre, cansancio y ganglios inflamados en el cuello.

Aparece sobre todo cuando bajan las defensas: estrés intenso, tabaco, falta de sueño, mala alimentación o enfermedades que debilitan el sistema inmunitario, sumados a una higiene escasa. No se resuelve con enjuagues caseros: hay que ir al dentista cuanto antes para limpiar la zona con cuidado y, si hace falta, el profesional valora una medicación. Después se corrigen los factores que la desencadenaron, porque si no puede repetirse. Si te reconoces en estos síntomas, pide cita en periodoncia.

Preguntas frecuentes

¿El sangrado de encías es normal?

No. Es la señal más típica de gingivitis y conviene revisarlo; unas encías sanas no sangran al cepillarse.

¿La periodontitis tiene cura?

No se revierte el hueso perdido, pero sí se puede frenar y mantener estable con tratamiento y revisiones.

¿Cada cuánto debo hacerme una limpieza?

Depende de cada persona; el dentista te indicará la frecuencia según el estado de tus encías.

¿La gingivitis duele?

Normalmente no, y ahí está su trampa: la señal habitual es el sangrado al cepillarse y unas encías enrojecidas o inflamadas, sin dolor. Por eso muchas personas la pasan por alto hasta que avanza. Sangrado repetido = motivo de revisión, duela o no.

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En Clínica Cardona, el equipo del Dr. David Cardona Soro (colegiado nº 50001074) estudia tu caso, te explica las opciones reales y te da un presupuesto cerrado y sin compromiso. Conoce nuestro tratamiento de periodoncia en Zaragoza o solicita tu primera cita.

Fuentes y más información

Contenido divulgativo revisado por el Dr. David Cardona Soro (colegiado nº 50001074). Para profundizar: